Adaptangus

Vemos que el camino de la adaptación que transitamos hace años rinde sus frutos y marca sus diferencias en cientos de kilogramos de carne. No seleccionamos sólo por crecimiento, tampoco nos confundimos pensando que un índice alto a 200 o 400 días nos dará la ganancia. Sabemos que la ganancia está en:

• Producir un ternero antes mediante el entore de vaquillonas de 15 meses.
• Lograr un ternero más por longevidad, corrección estructural y tamaño adecuado.
• Destetes más pesados y cabeza de parición, gracias a madres más fértiles con cortos intervalos entre partos y rápida recuperación de la condición corporal que le permitirá ciclar más temprano.

Todo esto se logra porque sus requerimientos se satisfacen con la oferta existente.

Pero la mayor fortaleza de nuestra hacienda está en su performance en condiciones adversas: primaveras cortas donde el servicio debe definirse con poca oferta de pasto y la lactancia debe satisfacer los requerimientos del ternero, otoños secos donde no se puede recomponer el estado corporal e inviernos duros.

En todas estas situaciones en donde los animales de altos requerimientos quedan en estado de subsistencia y destrozan sus índices de producción logrando sólo resistir, nuestras vacas producen.

Con nuestro Angus súper-adaptado seguimos este camino y agregamos permanentes exigencias. Queremos a los que más peso ganan en este biotipo, pero sin negociar ninguna de estas fortalezas que hacen a nuestra solidez productiva.
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